Hola, hello, bonjour mundo!

Bienvenidos al universo virtual rapsoda, en donde vamos a cotillear sin tapujos, sin refritos, sin copy and paste, y con poesía y rock ‘n roll sobre todo —todo— todo lo que hay que saber para organizar una boda perfecta. Perfecta para ustedes, claro — your wedding, your rules. ¿Me siguen? 

Fotografía: Pablo Béglez

Un momento — ¿Oooootro blog más en el éter cibernético de blogs de bodas? #CoñazoAlert ¿Qué puedo contarte que no sepas ya, o que no te hayan contado otras 478 wedding planners del planeta tierra? 

Pues el quid de la cuestión no es tanto el qué, sino el cómo.

Honestidad 100% libre de aditivos

Con transparencia y espontaneidad — así hablo y escribo. No voy a andar midiendo las palabras, contando los caracteres o estrategizando el SEO de la web para que San Google me posicione mejor. Voy a escribirte de tú a tú, de Carol a ‘novia-to-be’, porque es lo que te sirve a ti. Y ayudarte a ti, ya sea a que tengas la boda de tus sueños o a relajar los motores para que dejes de tener pesadillas seis meses antes del gran día, pues es sencillamente lo que más feliz me hace. Lo sé, suena demasiado bien, pero es la verdad de la limonera. Eso sí, tenme paciencia: me mola inventarme palabras y expresiones estrafalarias (que San Google no sabría clasificar jamás). Sueño con que alguna se haga viral y entre al refranero español — si te chiflan, copialas y déjalas volar. 

La idea es contarte, con honestidad, todo lo que sé y todo lo que pienso, sin guardarme nada y lo más importante — sin ganchos, sin migajas para que tengas que llamarme si quieres saber más. Sorry not sorry, gurús del marketing. Desde una guía sobre cómo elegir la paleta de colores de tu boda y todo lo que tienes que tener en cuenta además de tus colores favoritos, hasta todo lo que debes de prever en tu checklist para que los imprevistos del día B no te pillen desprevenida, pasando por supuesto por truquitos, tips, tendencias que molan e ideas de inspiración para que tu gran día transmita tu esencia y tu historia de amor. Y si me olvido de algo, o se me pasa por alto algún detalle que te intrigue, siempre puedes escribirme para que lo agregue o te lo cuente en las redes. Hotline rapsoda, always open.  

Fotografía: Pablo Béglez

Bueno, un poquito el qué, también

Vamos a ver, que se hacen bodas desde el alba de la humanidad (si, otro de mis vicios es exagerar groseramente para enfatizar ideas, ya me van a ir conociendo…) y uno, lógicamente, piensa que está todo dicho o peor, todo hecho. Pues yo pienso que no; que ni todo dicho, ni todo hecho — todo por reinventar. No es por querer sacudir un avispero, pero soy de las que piensan que podemos —o incluso debemos— saltarnos alguna que otra regla —o todas— para crear momentos extraordinarios. Después de todo, esa es la definición misma de ‘extraordinario’, ¿no? 

Ya, que me trepo por las ramas. ¿A qué voy con esto? Pues a que tocaremos temas sin tabúes, sin vueltas y que sé que te has vuelto loca tratando de encontrar en línea. Levanta la mano si has buscado playlists un poco diferentes para entrar con un temazo a la ceremonia y estas hasta el moño de encontrar las mismas canciones en todos lados… (y de Ed Sheeran). Ojo, soy ultra fan del tío, pero tú y yo sabemos que sus baladas están más vistas que la primera temporada de Game of Thrones — y que tú, que eres rapsoda, quieres algo verdaderamente único. Stay tuned, en breve vendrá un post lleno de ideas y de temones de escándalo. Entre otras cosillas.

By the way, soy Carol

Me vine arriba parloteando y me olvidé de presentarme. Sé que no estás aquí para que te suelte el tochazo de mi existencia —sobre todo porque 35 años dan para mucho y tú no estas para eso, que tienes una boda que organizar y el tiempo es oro—, pero lo lógico es que te cuente al menos por qué te cuento todo lo que te cuento. Voy a intentar ser breve, aunque probablemente sea lo que más me cuesta en el mundo mundial. 

Soy franco-argentina, una mezcla un poco divertida si consideramos que franceses y argentinos se disputan a día de hoy la autoría del dulce de leche y la nacionalidad de Carlos Gardel. Pasé buena parte de mi adolescencia escribiendo poesía, jugando con cámaras de fotos y coqueteando con la idea de dedicarme a organizar bodas, y llegué a incursionar un poco en ello antes de irme a explorar la vida far far away — a París. Me fui con mis 25 añitos, dos maletas mayormente cargadas de libros, poca ropa y menos dinero a la capital de l’amour sin hablar un pepinillo de francés, más allá de balbucear torpemente ‘bonjour, ‘merci’ y ‘sheneparlepáfrancé”. Cuando me preguntan por qué siempre digo la verdad, por muy graciosa que me suene ahora: quería vivir en la ciudad donde Hemingway había sentido que París era una fiesta. Quería que mi vida fuese una fiesta. Ideas pocas pero fijas, lo confieso. Diez años, una carrera de periodismo y varios trabajos como redactora/productora después, mi festiva vida parisina me llevó a volver a encontrarme con mi primer amor —ese que nunca se olvida—, las bodas. Con las maletas llenas de cursos de todo tipo (soy una estudiante crónica), ilusión, aventuras y varias cajas con objetos de deco que fui juntando por el mundo, me mudé a Gran Canaria, isla que vio nacer al amor de mi vida (#Pupi para los amigos, y mi partner in crime en los montajes) y en donde ya me siento como en casa, para volcar todo ese bagaje en producción, diseño y storytelling en Rapsodia Mon Amour. En medio de la pandemia. Carpe Diem.

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Hey! Esta soy yo.

Vamos, la cosa es que hablo raro

Pero eso te da igual, ¿verdad? Lo importante es que en este blog te voy a contar, mitad con neologismos raros, mitad con expresiones inventadas —y vale, alguna que otra palabra que se me traba en las neuronas en otro idioma— todo lo que pueda ayudarte a pergeñar la fiesta más extraordinaria de tu vida. La que vas a contarle a tus hijos, a tus nietos. La que vas a atesorar en tu corazón hasta el fin de los tiempos. La que merece ser épica, sencillamente porque es irrepetible. Porque lo que es una fiesta, es el amor, y el rollito rapsoda es celebrarlo por toda la estratósfera. Con poesía y rock ‘n roll, siempre. 

¿Te mola la idea? No te pierdas el próximo post, que nos sumergimos en el mundo wedding de lleno y sin más rodeos. ¿Hay algún tema sobre el cual te gustaría que escriba o tienes una duda existencial sobre tu boda? ¡Envíame un mensaje por las redes! Estamos everywhere: @rapsodiamonamour 

¡Gracias por acompañarme en esta hermosa aventura!

Que la fête commence. 

Carol

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En las redes también hay amour…   @rapsodiamonamour